10/09/2008 CONSULTORIO - Pedro León Gallo y San Carlos

Cada vez, más abuelos reciben la guarda judicial de sus nietos

Los abuelos asisten a sus nietos, generalmente cuando sus hijos carecen de suficientes recursos.

Los abuelos asisten a sus nietos, generalmente cuando sus hijos carecen de suficientes recursos.

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Realidad. Treinta estudiantes y seis abogados trabajan de 8.30 a 12.30. Brindan asesoramiento y litigan en los fueros Civil y Familia. ¿Qué solicita la gente? Guardas, divorcios, régimen de visitas, tenencias, alimentos, amparos.

“Vengo por intermedio de la presente acción, a solicitar la Guarda Judicial de mi nieta menor de edad, hija de mi hija…” El formulario del abuelo Juan es uno de los tantos que semanalmente es confeccionado en el Consultorio Gratuito de La Banda; bunker por el cual desfilan a diario entre 60 y 70 personas humildes.
Pedro León Gallo y San Carlos, 8 de la mañana. Una inmensa cola reúne a casi un centenar de hombres y mujeres; todos asisten en busca de asesoramiento legal.


Tamaño requerimiento, es delegado a casi una treintena de estudiantes que cursan el 5 año, carrera de abogacía, en la materia Integración y Práctica Procesal, en la Universidad Católica de Santiago del Estero (UCSE).
El grupo está distribuido en 4 comisiones, timoneadas por las abogadas Teresa Benévole de Gauna y María Gabriela Gauna, junto a otras 5 letradas del medio.
María relata que en mayor medida, la gente busca asesoramiento en Guardas Judiciales, divorcios, régimen de visitas, tenencias judiciales, alimentos, violencia (amparos) e información para acreditar concubinatos.
Mujeres, humildes
En general, la gran demanda parte de mujeres de pocos recursos, muchas provenientes del interior bandeño: “Hay un porcentaje alto de personas que arriban a los consultorios los días de cobro: es cuando vienen del interior y aprovecha para hacer varios trámites”.
De entre todos los pedidos, al tope se sitúan las guardas judiciales.
“Que la menor cuya guarda se pretende, es hija de mi hija; ambas viven en mi casa, siendo yo quien se encarga de proveerles lo necesario para el normal desarrollo, tanto económico como afectivo, atento que la progenitora no tiene trabajo estable, haciéndome cargo de ambas, en alimentación, vestimenta y asistencia médica”.
Los modelos (argumentos) son similares, aunque están originados en historias muy distintas, con madres solteras, o no; divorciadas; cuya aparente única salida o solución para sus hijos es ceder su guarda (responsabilidad) al abuelo/a.
Aquí, el tema divide a los letrados, ya que una alta corriente interpreta que las guardas judiciales están imbuidas de otro espíritu: y no es justamente la de erigirse en literal “pasaporte”, sólo para que el Estado asista al niño con salario y obra social.
Éstos, añaden que no se concibe que la Guarda devenga en una patria potestad compartida, ya que en casi todos los casos, los niños son educados y criados por padres y abuelos, debajo de un mismo techo.


 
Fuente: El Liberal

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